Acerca de

El Tetris. Este videojuego creado en 1984 por el ingeniero ruso Alekséi Pázhitnov obliga al jugador a apilar bloques de diferentes formas y tamaños (los “tetriminos”) que caen desde la parte superior de la pantalla. Cuando los “tetriminos” encajan se libera espacio para seguir jugando. Pero cuando la impericia del jugador le lleva a dejar espacios en blanco entre “tetriminos” éstos se bloquean. El jugador debe entonces iniciar un no siempre fácil proceso de corrección que le permita volver a encajar los “tetriminos” y evitar de este modo quedarse sin espacio de juego y verse abocado al “game over”. No es posible ganar al Tetris. Los jugadores más exitosos son aquellos que consiguen evitar el colapso final durante más tiempo, pero tarde o temprano a todos les termina llegando.

Poco juegos sintetizan de una manera más clara y descarnada la esencia de la vida. Vivir consiste en tratar de encajar en su sitio piezas de diferentes formas y tamaños que aparecen en nuestra existencia de forma inesperada. Una pieza mal colocada será el origen de subsiguientes problemas que, de no ser corregidos a tiempo, terminarán por poner en peligro el conjunto del edificio. Al igual que ocurre con el Tetris, no se puede ganar en el juego de la vida. Nunca habrá un final triunfante, sino un constante afán por retrasar el máximo posible lo inevitable.

Dextrologías es mi Tetris personal. El sitio donde intento desarrollar una estrategia que me sirva para afrontar un mundo donde demasiadas piezas han sido mal colocadas y donde el exceso de vacíos amenaza con dejarnos fuera de juego a muchos. Si algo de lo que leas aquí te interesa especialmente, no dudes en comentármelo utilizando el formulario de contacto o escribiendo a dextrologias@gmail.com.